Hoy presentamos uno de esos proyectos que dan luz e ilusionan a nuestro deporte.
GASTEIZ FUTSAL UN PROYECTO DE CIUDAD QUE MIRA AL FUTURO
Gasteiz Futsal nace con la ambición de hacer
algo que hasta ahora no se había conseguido en el fútbol sala de
Vitoria-Gasteiz: reunir en un mismo proyecto el conocimiento, la experiencia y
el trabajo de muchas de las personas que durante años han sido protagonistas
del crecimiento de este deporte en Álava.
Responsables de clubes, escuelas y proyectos
que han cosechado éxitos trabajando por separado encuentran ahora la
oportunidad de sumar esfuerzos y caminar juntos. El objetivo no es crear un
club más, sino aprovechar todo ese recorrido acumulado para construir algo más
grande, capaz de unir formación, metodología, escuelas y competición nacional bajo
una misma dirección.
Para conocer mejor qué hay detrás de Gasteiz
Futsal, hablamos con algunos de los responsables de sus distintas áreas: Iñaki
Gómez, Director General; Javier Corral, Director Deportivo; Jota Arregui,
Responsable de Metodología; Igor Sáenz, Director de la Escuela de Porteros Cruz
y Valla; y Unai Durán, Coordinador de las Escuelas de Gasteiz Futsal.
Para
entender cómo nace esta unión y qué pretende construir Gasteiz Futsal,
comenzamos hablando con Iñaki Gómez, Director General del club.
Iñaki Gómez | Director General
¿Por qué nace
Gasteiz Futsal y qué hace diferente este proyecto?
Durante muchos años ha habido clubes y
personas realizando un gran trabajo por el fútbol sala alavés, cada uno desde
su propia estructura. En un determinado momento surge la oportunidad de unir
buena parte de ese conocimiento, esa experiencia y esos éxitos dentro de un
mismo proyecto.
Gracias a Aurrera de Vitoria, Salburua y
Batzarre, clubes fundadores, Gasteiz Futsal es hoy una realidad. No queríamos
empezar de cero, sino juntar estructuras que ya habían demostrado que
funcionaban y comprobar hasta dónde podemos llegar trabajando juntos.
Creo que ahí está lo verdaderamente
especial. Por primera vez se dan las circunstancias para que muchas personas
que han sido protagonistas del fútbol sala de esta ciudad compartan un mismo
camino.
Hay además
una persona muy especial en el origen del club, Imanol Domínguez.
Es imposible explicar Gasteiz Futsal sin
hablar de Imanol.
Fue uno de sus fundadores y una persona
tremendamente querida en nuestro fútbol sala. Muchos le definían como “el amigo
de todos”, y creo que no existe una descripción mejor.
Su figura tuvo mucho peso también a la hora
de elegir Gasteiz Futsal como el club que englobaría este nuevo proyecto.
Por eso todo esto también va por él.
Nosotros trabajamos desde aquí y nos gusta pensar que Imanol sigue empujando el
proyecto desde su particular dirección celestial. Ojalá consigamos llevarlo
hasta donde él habría soñado.
¿Dónde os
gustaría ver el proyecto dentro de unos años?
Queremos un club estable, reconocido y
profundamente vinculado a Vitoria-Gasteiz.
Tenemos ambición deportiva y queremos
llegar lo más alto posible, pero sustentándolo siempre en una estructura
sólida: buenas escuelas, entrenadores formados, metodología, jugadores que
puedan progresar dentro del propio club y mucha gente trabajando junta.
Si hacemos bien todo eso, los resultados
acabarán llegando.
Pero un
proyecto de esta dimensión necesita traducir toda esa ambición en una
estructura deportiva concreta. Para conocer cómo se articula esa parte del
club, hablamos también con Javier Corral, Director Deportivo de Gasteiz Futsal.
Javier Corral | Director Deportivo
El proyecto
cuenta ya con cuatro equipos de rendimiento. ¿Cómo está estructurada esa parte
deportiva?
Actualmente tenemos cuatro equipos que
forman el bloque de rendimiento del proyecto: 3ª División Nacional, Liga Vasca,
División de Honor Territorial y División de Honor Juvenil.
Para nosotros es una estructura muy
importante porque permite construir un recorrido deportivo real. No hablamos
únicamente de tener un primer equipo, sino de disponer de diferentes escalones
competitivos para que los jugadores puedan progresar dentro del propio
proyecto.
La idea es que exista continuidad entre
categorías y que cada jugador pueda encontrar el nivel adecuado para seguir
creciendo.
¿Qué papel
juega el primer equipo dentro de esa estructura?
El primer equipo no parte de cero. El grupo
que esta temporada compite en 3ª División Nacional ya venía realizando un recorrido
deportivo impecable y nuestro reto es respetar ese trabajo, darle continuidad y
tratar de mejorarlo.
La categoría donde está nuestro primer
equipo es todavía una categoría modesta dentro del fútbol sala nacional, pero
para nosotros tiene un valor enorme porque queremos que sea el espejo en el que
se mire toda nuestra cantera.
Que un niño que hoy empieza en una de
nuestras escuelas pueda ir a Zabalgana, ver jugar al primer equipo y pensar:
“algún día quiero jugar ahí”.
Ese es uno de nuestros grandes objetivos:
que exista una referencia cercana y real para todos los jugadores que van
creciendo dentro del proyecto.
¿Cuál es el
gran reto deportivo ahora?
Conseguir que esos cuatro equipos no sean
estructuras independientes, sino parte de un mismo camino.
Queremos que exista movilidad entre
categorías, oportunidades para los jugadores jóvenes y una coordinación
permanente entre los técnicos.
El objetivo es competir al máximo nivel
posible, pero al mismo tiempo construir una estructura sólida que permita que
cada vez más jugadores puedan recorrer ese camino desde las categorías de
formación hasta nuestro primer equipo.
La
estructura competitiva es solo una parte del camino. Para que exista una
verdadera continuidad entre escuelas y equipos de rendimiento, el club ha
querido dotarse también de una metodología común. De ello hablamos con Jota
Arregui, responsable de Metodología y creador de Impulsa.
Jota Arregui | Responsable de Metodología
Gasteiz
Futsal está implantando en todas sus escuelas la metodología Impulsa, creada
por ti. ¿Qué busca exactamente esta metodología?
Impulsa busca establecer una forma común de
trabajar y definir qué queremos enseñar en cada etapa de formación.
No pretende que todos los equipos jueguen
exactamente igual ni limitar la personalidad de cada entrenador. Lo que
buscamos es que exista una línea formativa reconocible, unos contenidos
adaptados a cada edad y una continuidad desde las primeras etapas hasta los
equipos de mayor nivel.
La metodología tiene que servir para que el
jugador vaya creciendo progresivamente, entendiendo cada vez mejor el juego y
adquiriendo herramientas que le permitan desenvolverse por sí mismo dentro de
la pista.
¿Qué
identidad deportiva queréis construir a través de Impulsa?
Queremos jugadores que entiendan el juego,
tengan iniciativa y sean capaces de tomar decisiones.
Nos gusta un fútbol sala dinámico y
queremos formar jugadores que sepan interpretar lo que está ocurriendo en la
pista, no simplemente reproducir movimientos aprendidos.
Pero Impulsa no puede limitarse únicamente
a aspectos técnicos o tácticos. Hay valores que tienen que acompañar siempre a
esa idea: esfuerzo, compromiso, respeto y responsabilidad con el equipo.
En esa parte contamos además con personas
especializadas que están desarrollando áreas fundamentales dentro de la
metodología. Jairo Díez trabaja específicamente en comportamiento y valores,
mientras que Silvia Martín desarrolla el área de salud y bienestar deportivo.
Queremos formar mejores jugadores,
evidentemente, pero también cuidar todo lo que rodea al deportista durante su
proceso de formación.
¿Qué papel
tiene el entrenador dentro de toda esta metodología?
Es fundamental. Puedes diseñar una
metodología muy completa, pero quienes tienen que llevarla cada semana a la
pista son los entrenadores.
Por eso hemos desarrollado una
certificación propia para todos los entrenadores del club, de manera que
cualquier técnico que forme parte del proyecto conozca nuestra metodología,
nuestros contenidos y nuestra forma de trabajar.
Además, hemos creado nuestra propia
plataforma interna de formación y contenidos, liderada por Cris Cobo, que
permite compartir materiales, recursos y herramientas y mantener un proceso
permanente de formación de nuestros técnicos.
A esto se suma una plataforma de planificación
deportiva desarrollada a medida por el propio club. Cada etapa formativa tiene
definidos sus objetivos y contenidos y el sistema valida automáticamente que
las sesiones diseñadas por los entrenadores sean coherentes con ellos. De esta
manera, el técnico mantiene su capacidad para diseñar y adaptar cada
entrenamiento, pero siempre dentro del marco metodológico establecido para la
edad y el momento formativo de sus jugadores.
No queremos que Impulsa sea simplemente un
documento con unas directrices. Queremos que realmente se aplique cada semana
en la pista.
Por eso también hemos establecido procesos
de acompañamiento y asesoramiento en las propias sesiones de entrenamiento de
nuestras escuelas, con seguimiento externo que permite ayudar al entrenador,
observar cómo se está aplicando la metodología y detectar áreas de mejora.
La idea es que el entrenador nunca trabaje
solo. Tiene formación, herramientas, planificación, seguimiento y
acompañamiento para que todo lo que hemos diseñado como club termine llegando
realmente al jugador.
Dentro de
esa metodología existen además áreas que requieren un tratamiento especialmente
específico. Una de ellas es la portería, una posición con necesidades propias y
que Gasteiz Futsal ha querido integrar plenamente dentro de su modelo
formativo. Nos lo explica Igor Sáenz, Director de la Escuela de Porteros Cruz y
Valla.
Igor Sáenz | Director de la Escuela de Porteros Cruz y
Valla
¿Por qué
necesita el portero un trabajo específico?
Porque es una posición completamente diferente
y requiere contenidos propios, pero además existe un problema muy habitual en
el fútbol sala base: muchos equipos cuentan con un único monitor para toda la
plantilla.
Eso provoca que, mientras el entrenador
está trabajando con el grupo, el portero tenga que realizar muchas veces su
parte específica con poca supervisión. A eso se suma que la formación de muchos
técnicos es generalista y no siempre disponen de conocimientos suficientes para
trabajar una posición tan específica.
En nuestras escuelas hemos querido afrontar
ese problema de otra manera. Las plantillas cuentan con dos monitores, y eso
nos permite dar mucha más atención al portero o portera dentro de la propia
sesión.
Precisamente por eso cobra todavía más
sentido formar a nuestros técnicos en una adaptación de la metodología Impulsa
específica para la portería, para que ese trabajo no dependa únicamente de
sesiones aisladas, sino que forme parte del día a día del equipo.
Además, la propia metodología busca
integrar mucho mejor a los porteros y porteras dentro del trabajo colectivo. No
queremos que estén constantemente separados haciendo ejercicios específicos,
sino que alternen ese trabajo con situaciones reales de juego y participen en
los contenidos que desarrolla el resto del equipo.
¿Qué pretende
aportar la Escuela de Porteros Cruz y Valla?
Queremos que nuestros porteros y porteras
dispongan de una formación específica, continuada y coordinada con el trabajo
que realizan dentro de sus equipos.
Incidimos especialmente en las gestoformas
propias de la posición y en la interpretación del juego. El portero o portera
no puede limitarse a reaccionar ante lo que sucede, sino que también debe ser
capaz de leer, comprender e interpretar lo que ocurre en la pista.
Queremos formar porteros que entiendan el
juego y participen en él, no jugadores aislados cuya única función sea defender
la portería.
¿Se entrena
igual a un portero niño que a uno sénior?
Por supuesto que no.
La metodología Impulsa, en su ramificación
específica para porteros, establece diferentes grupos y etapas de formación,
con sesiones específicas desde las edades más tempranas.
En esa primera etapa hay un objetivo que
para nosotros es fundamental: conseguir que los niños y niñas quieran ser
porteros, disfruten de la posición y lleguen a adorarla. A partir de ahí
comenzamos a introducir determinados contenidos específicos y, conforme avanzan
en su formación, vamos evolucionando los objetivos e incorporando
progresivamente aspectos de mayor complejidad técnica y de interpretación del
juego.
Para desarrollar todo este trabajo contamos
actualmente con un equipo de cuatro entrenadores especializados específicamente
en porteros, que da apoyo a toda la estructura del club y permite que exista
una línea de trabajo común en las diferentes edades y equipos.
Todo este
trabajo metodológico y especializado cobra sentido desde el lugar donde
comienza el recorrido de muchos jugadores y jugadoras: las escuelas. Para
conocer cómo se organiza actualmente esa base y cuáles son sus próximos pasos,
hablamos con Unai Durán, coordinador de las Escuelas de Gasteiz Futsal.
Unai Durán | Coordinación de Escuelas Gasteiz Futsal
Por debajo de
los equipos de rendimiento está toda la estructura de base. ¿Cómo está
organizada actualmente?
Actualmente trabajamos con dos escuelas
propias, Salburua y Batzarre, y con dos escuelas externas vinculadas al
proyecto, Urkide y Goikolarra.
Esto nos permite trabajar con diferentes
realidades dentro de la ciudad, pero compartiendo una misma dirección deportiva
y unos criterios comunes de formación.
La base es donde empieza todo. Antes de
hablar de rendimiento o de categorías nacionales, tenemos que conseguir que los
niños y niñas conozcan el fútbol sala, disfruten con él y encuentren un entorno
en el que quieran seguir creciendo.
¿La intención
es seguir ampliando esa red de escuelas?
Sí, pero queremos hacerlo de forma ordenada
y sumando proyectos que realmente encajen con nuestra filosofía.
En esta parte está trabajando especialmente
Felipe Cosgaya, responsable de Expansión del club, buscando nuevas
colaboraciones y nuevas escuelas que puedan incorporarse al proyecto.
No se trata de crecer por crecer, sino de
sumar estructuras con las que podamos compartir una forma de trabajar y seguir
fortaleciendo el fútbol sala de Vitoria-Gasteiz y Álava.
¿Qué queréis
que encuentre un niño o una niña cuando entra en una de vuestras escuelas?
Lo primero, que tenga ganas de volver al
siguiente entrenamiento.
Queremos que encuentre un entorno cercano,
buenos entrenadores, compañeros, aprendizaje y una formación adaptada a su
edad.
Después habrá jugadores que quieran
simplemente disfrutar del deporte y otros que tengan capacidad y ambición para
avanzar hacia los equipos de rendimiento. Nuestro trabajo consiste en ofrecer
un buen camino para todos ellos.
Cinco áreas diferentes y una misma idea de
club.
Gasteiz
Futsal quiere aprovechar décadas de experiencia acumulada en el fútbol sala
alavés para construir, juntos, algo que hasta ahora no se había conseguido en
la ciudad.
Desde
las escuelas hasta los cuatro equipos de rendimiento, desde la metodología
hasta el trabajo específico de porteros, el objetivo es que todas las piezas
formen parte de una misma estructura y compartan una dirección común.
Un
proyecto joven que nace de la unión de clubes, personas y experiencias
diferentes, con la ambición de generar oportunidades y llevar al fútbol sala de
Vitoria-Gasteiz todo lo lejos que sea capaz de llegar.
Y un
proyecto que tampoco olvida a quienes ayudaron a hacerlo posible y siguen
formando parte del equipo, aunque ahora lo hagan desde otro lugar.
Un club, una familia, una ciudad.
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